¿Por qué no el Silicio?

La vida, como todos sabemos, esta basada en el elemento número 6 llamado Carbono (C), este elemento está presente en los azúcares, lípidos, proteínas y ácidos nucleícos, sin embargo pese a ser un elemento escaso, comparado con su compañero de familia en la tabla periódica, el Silicio (Si), éste último no forma parte de los sistemas vivientes ¿a qué se debe esto?

Las características que favorecen al carbono y no al silicio son, principalmente, su tamaño atómico, el carbono es más pequeño que el silicio por lo que la distancia entre dos átomos de carbono resulta más fuerte que los respectivos de silicio. Esta fuerza hace que el carbono pueda formar cadenas más largas y estables, mientras que el silicio no.

El carbono puede formar enlaces dobles, viendo como ejemplo al CO2, el C se combina con el O2 por medio de dos dobles enlaces, y la molécula así formada libre e independiente, con todos sus requerimientos de electrones satisfechos, flota en el aire como gas. Además se disuelve fácilmente en el agua por lo que resulta accesible a los sistemas vivientes.

En cambio en el SiO2 (molécula análoga al CO2) el Si se haya unido al O2 por medio de enlaces simples, por lo que quedan grupos de electrones no unidos, dos electrones en el Si y uno en cada oxígeno. Incapaces de formar enlaces múltiples, estos electrones se unen a los electrones de SiO2 vecinas, formando eventualmente granos de arena, rocas, o mediante intervención biológica, las conchas de organismos marinos microscópicos.

 

Referencia:

  • Curtis, H., 1985. Biología 4º ed., México: Editorial Médica Panamericana.

La blancura del oso polar

Oso polar

Oso polar

El pelaje del oso polar aparece blanco porque tiene muchas diminutas burbujas de aire para su aislamiento. Esas burbujas de aire, como las partículas en suspensión, dispersan la luz que llega y hacen que el pelaje aparezca blanco. Las fibras del pelaje en sí carecen de color. Del mismo modo, los ojos de un niño recién nacido son azules porque pequeñas partículas de materia en el iris dispersan preferencialmente luz azul, como las moléculas en el aire. El color de los ojos de un niño puede cambiar tras varios meses de su nacimiento cuando su cuerpo empieza a sintetizar el pigmento definitivo, bueno, eso si la genética no determina que el niño deba tener ojos de color azul.

DNA Day

Hoy se cumple un año más del descubrimiento del ADN, 56 años para ser preciso, quizás un largo camino de experiencias entre propias (las de Watson y Crick) y ajenas (de R. Franklin, Chargaff, Pauling, etc). Pero la publicación del 25 de abril de 1953 fue el resultado de una serie de estudios sistemáticos donde diversas personalidades participaron, lamentablemente muchos de ellos no vivieron para ver recibir los laureles de la victoria y los que vivieron solo fueron espectadores de como dos individuos se llevaron los aplausos.

La historia del estudio del ADN comenzó antes del 53:

  • 1869: El médico suizo Friedrich Miescher aisla el ácido nucleíco.
  • 1919: Phoebus Levene identificó que un nucleótido está formado por una base, un azúcar y un fosfato.
  • 1928: Con una serie básica de experimentos de la genética moderna realizados por Frederick Griffith determina la función biológica.
  • 1930: Levene y su maestro Albrecht Kossel probaron que la nucleína de Miescher es un ácido desoxirribonucleico (ADN) formado por cuatro bases nitrogenadas.
  • 1937: William Astbury produjo el primer patrón de difracción de rayos X que mostraba que el ADN tenía una estructura regular
  • 1940: Chargaff realizó algunos experimentos que le sirvieron para establecer las proporciones de las bases nitrogenadas en el ADN.
  • 1950: Rosalind Franklin proporciona datos de difracción de rayos X sobre la estructura del ADN.
  • 1953: Watson y Crick publican el árticulo A Structure for Deoxyribose Nucleic Acid.
  • 1962: Reciben el Premio Nobel de Medicina y Fisiología junto con Wilkin.

 

Recursos:

Fuentes:

  • Gaceta UNAM
  • Los Dragones del Edén

Post publicado el: 24 de abril de 2009
En: Microbiología y BCT II

Virus del Tabaco

La estructura proteíca del virus del tabaco tiene el siguiente nombre científico:
acetylseryltyrosylserylisoleucylthreonylserylprolylserylglutaminyl-
phenylalanylvalylphenylalanylleucylserylserylvalyltryptophylalanyl-
aspartylprolylisoleucylglutamylleucylleucylasparaginylvalylcysteinyl-
threonylserylserylleucylglycylasparaginylglutaminylphenylalanyl-
glutaminylthreonylglutaminylglutaminylalanylarginylthreonylthreonyl-
glutaminylvalylglutaminylglutaminylphenylalanylserylglutaminylvalyl-
tryptophyllysylprolylphenylalanylprolylglutaminylserylthreonylvalyl-
arginylphenylalanylprolylglycylaspartylvalyltyrosyllysylvalyltyrosyl-
arginyltyrosylasparaginylalanylvalylleucylaspartylprolylleucylisoleucyl-
threonylalanylleucylleucylglycylthreonylphenylalanylaspartylthreonyl-
arginylasparaginylarginylisoleucylisoleucylglutamylvalylglutamyl-
asparaginylglutaminylglutaminylserylprolylthreonylthreonylalanylglutamyl-
threonylleucylaspartylalanylthreonylarginylarginylvalylaspartylaspartyl-
alanylthreonylvalylalanylisoleucylarginylserylalanylasparaginylisoleucyl-
asparaginylleucylvalylasparaginylglutamylleucylvalylarginylglycyl-
threonylglycylleucyltyrosylasparaginylglutaminylasparaginylthreonyl-
phenylalanylglutamylserylmethionylserylglycylleucylvalyltryptophyl-
threonylserylalanylprolylalanylserine

Aunque la IUPAC propone el siguiente nombre más corto

Acetyl-Ser-Tyr-Ser-Ile-Thr-Ser-Pro-Ser-Gln-Phe-Val-Phe-Leu-Ser-Ser-Val-
Trp-Ala-Asp-Pro-Ile-Glu-Leu-Leu-Asn-Val-Cys-Thr-Ser-Ser-Leu-Gly-Asn-Gln-
Phe-Gln-Thr-Gln-Gln-Ala-Arg-Thr-Thr-Gln-Val-Gln-Gln-Phe-Ser-Gln-Val-Trp-
Lys-Pro-Phe-Pro-Gln-Ser-Thr-Val-Arg-Phe-Pro-Gly-Asp-Val-Tyr-Lys-Val-Tyr-
Arg-Tyr-Asn-Ala-Val-Leu-Asp-Pro-Leu-Ile-Thr-Ala-Leu-Leu-Gly-Thr-Phe-Asp-
Thr-Arg-Asn-Arg-Ile-Ile-Glu-Val-Glu-Asn-Gln-Gln-Ser-Pro-Thr-Thr-Ala-Glu-
Thr-Leu-Asp-Ala-Thr-Arg-Arg-Val-Asp-Asp-Ala-Thr-Val-Ala-Ile-Arg-Ser-Ala-
Asn-Ile-Asn-Leu-Val-Asn-Glu-Leu-Val-Arg-Gly-Thr-Gly-Leu-Tyr-Asn-Gln-Asn-
Thr-Phe-Glu-Ser-Met-Ser-Gly-Leu-Val-Trp-Thr-Ser-Ala-Pro-Ala-Ser

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