Ciencia vs Creacionismo

El creacionismo es la antítesis a la teoría de la Evolución de Darwin. Esta teoría, conocida también como Diseño Inteligente o la Creación Especial, afirma, aunque carece de pruebas, que todo lo que existe fue creado por obra y gracia de Dios, esta creencia fue apoyada por Charles Lineo, mismo científico que estableció el sistema binomial de taxonomía, quien afirmaba, basándose en la Biblia, que Dios creo al mundo en seis días y en el séptimo descansó.

Si bien es cierto que, a raíz de la publicación de la obra de Darwin, han existido personas que ven lacerado su orgullo al pensar que somos parientes cercanos de los monos, simios, gorilas y demás primates, y ven en el creacionismo una salida y justificación para seguir considerándose el centro de la creación. Esta postura ha tenido sus opositores, por ejemplo en el siglo XVI el filósofo ingles Michael Montaigne decía:

 La vanidad de la criatura humana es tal, que ha querido insensatamente igualarse a Dios por medio de una imaginación desaforada, olvidando su modesto origen y separándose del resto de las criaturas.

 La tendencia antievolucionista ha tomado mucha fuerza en los EE.UU., iniciando esta batalla de manera formal en 1910 y que hoy día trata de establecerse de manera formal en las escuelas públicas de dicho país, que si bien no ha podido desplazar la enseñanza de la evolución  por contravenir a la libertad de cátedra, pretenden la enseñanza de ambas teorías de manera paralela.

Pero ¿en qué se basa el creacionismo con lo cual pretende invalidar a la teoría de la evolución?

El creacionismo esta soportado, o al menos eso dicen los creacionistas, en:

  1.  La evolución no está demostrada.
  2. La enseñanza de la evolución resulta dañina.
  3. Una enseñanza justa incluye la evolución y el creacionismo.

 Sin embargo, difiero completamente con los anteriores puntos y a grosso modo estas son mis justificaciones:

  1. La evolución está más que demostrada, basta con echar una mirada a los eslabones que conforman el material genético, todos, absolutamente todos los seres vivos compartimos las mismas bases (Adenina, Guanina, Timina y Citocina). Esta misma característica es la que permite que mucha de la investigación científica base sus resultados obtenidos en animales y los extrapole al mismo ser humano (incluyendo a los creacionistas).

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2.- La enseñanza de la evolución resulta tan dañina como lo sería el creacionismo y cualquier otro conocimiento, si se carece de un sentido crítico causado por una mala enseñanza, el ser humano debe de ser capaz de utilizar, lo que los creacionistas deben conocer, el libre albedrío, tal como, según la Biblia, nos otorgó Dios.

 3.- ¿Quién puede decidir lo que es justo o injusto?, la justicia, recordando a Einstein, es relativa, lo que es bueno para unos, resulta malo para otros, considero que lo único que nos queda es actuar con ética, tal como decía Platón:

 Para que hablemos de ética es necesario deliberar utilizando la razón y no los sentimientos, no olvidemos que la ética implica pensar por cuenta propia sin hacer caso de lo que diga la mayoría.

 

 Con lo aquí expuesto no deseo que se me juzgue de ateo, creo que debe haber algo supremo, una fuerza vital que nos vigila, más no interviene, somos producto de un verdadero Diseño Inteligente, y el hecho de ver tantas lagunas en la ciencia, no quiere decir que la ciencia falle, sino que somos incapaces de comprender los misterios del universo, pues al fin y al cabo, vivimos gran parte de nuestra vida planeando un futuro incierto y descuidamos un presente que nos muestra lo maravillosa que es la vida, en cualquiera de sus manifestaciones. No concibo la idea de un Dios que crea a una criatura (el ser humano) para darle la posibilidad de destruir lo que su padre construyo, ¿0 sí?.

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