Es un error muy común aquí en nuestro país, desconozco si fuera de éste suceda, que a todo Médico se le asigne el mote de Doctor, lo grave del asunto no es que las personas comunes y corrientes lo hagan sino que entre ellos den por  autonombrarse Doctores, mostrando con ello su falta de conocimiento sobre el origen de la misma. La cosa no queda allí, sino que hasta en los comerciales donde hace acto de presencia un médico lo presenta como Dr. Fulanito de tal, con su cédula profesional, que en muchos casos resulta ser falsa, pero esa es otra historia, así mismo  psicólogos, odontólogos y veterinarios caen en dicho juego.

Volviendo al punto, deseo aclarar el origen de la palabra doctor, esto de acuerdo al Diccionario de Corominas.

La palabra doctor ha sido tomada del latín que significa maestro, el que enseña, derivado a su vez de docēre que quiere decir enseñar.

Aparece con la grafía actual entre el siglo XIV y XV aunque su pronunciación era sin la C, por lo que se leía dotor, esto me recuerda a los pueblos, donde hoy todavía es común escuchar algunos habitantes, cuando tienen algún malestar, decir: ¡Voy al dotor a que me revise!

En una ley promulgada en 1462 se menciona como un título universitario, sin embargo anterior  a esta ley, ya tenía este carácter.

En 1614 se reconoce la palabra docto como derivado de dŏctus que quiere decir enseñado o instruido, de ahí que se les llamaba Doctor a quienes poseían alguna preparación formal o informal pero que demostrase tener más conocimientos y educación que el resto de los mortales, eso sí, sin importar su profesión.

De la palabra doctor derivan las siguientes:

  • Doctorado y sus derivaciones.
  • Doctrina y sus derivaciones.
  • Dócil.
  • Documento.
  • Docente.

Por lo anterior, podemos deducir que quién realiza un doctorado debe considerársele Doctor, mientras quién estudia Medicina debe ser considerado un Médico, así como el que estudia química es químico, el arquitecto estudió arquitectura, etc.

Algo similar sucede con la palabra Licenciado, todo o casi todo el mundo cree que un licenciado es aquel que ejerce la abogacía. Cuando realmente significa que la persona, sea médico, veterinario, abogado, químico, etc., posee la licencia para ejercer su profesión, cualquiera que ésta sea.

Ya para terminar me gustaría hacer notar dos cosas:

  1. El juramento que todo médico realiza cuando ha adquirido los suficientes conocimientos y concluidos todos sus trámites en su respectiva Alma mater,  fué establecido por el gran Médico Hipácrates de Cos, quién convirtió a la medicina en la noble profesión que es hoy. Este juramento inicia invocando a Apolo el Médico y no al doctor.
  2. Aquí en la Ciudad de México, el Sistema de Transporte Colectivo Metro posee una estación de nombre Doctores, que lleva el nombre en honor a aquellos médicos mexicanos que indudablemente resultaron ser lo suficientemente doctos para ser considerados doctores en aquella época.

Eppur si muove